
Este artículo presenta una refutación a las afirmaciones de Ben Shapiro sobre la divinidad del Mesías, utilizando evidencia de las Escrituras judías, la tradición judía y académicos judíos. Se argumenta que hay fundamentos en el judaísmo que apoyan la idea de un Mesías divino, desafiando la visión tradicional judía que rechaza la encarnación de Dios.
En este artículo, abordaremos las afirmaciones de Ben Shapiro, un conocido comentarista judío, sobre la naturaleza de Dios y la figura del Mesías en el judaísmo. Shapiro sostiene que el judaísmo nunca postuló que Dios vendría a la tierra en forma física, argumentando que Dios es incorpóreo y que la idea de un Mesías divino es ajena a la tradición judía. A través de una refutación detallada, presentaremos evidencia de las Escrituras judías, la tradición judía y opiniones de académicos judíos que desafían esta perspectiva.
Ben Shapiro afirma que "el judaísmo sostiene que Dios está más allá del espacio y el tiempo" y que "nunca postuló que Dios vendría a la tierra en forma física". Esta afirmación se basa en la creencia de que Dios es incorpóreo y que la idea de un Dios-hombre es incompatible con el judaísmo. Sin embargo, esta visión es cuestionable a la luz de diversas fuentes judías que sugieren la posibilidad de un Mesías divino.
Antes de presentar la evidencia, es importante definir qué entendemos por "evidencia". Según el filósofo William L. Craig, "decir que hay evidencia para alguna hipótesis es simplemente decir que esa hipótesis es más probable dado ciertos hechos de lo que habría sido sin ellos". A lo largo de este artículo, mostraremos cómo las fuentes judías aumentan la probabilidad de que la idea de un Mesías divino sea cierta.
El Salmo 110 es uno de los textos más citados en el Nuevo Testamento y se considera mesiánico. Este salmo dice: "Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies". Jesús utiliza este pasaje para desafiar a los fariseos, preguntando cómo David puede llamar "Señor" a su propio hijo. Este argumento sugiere que el Mesías es más que un simple descendiente humano de David.
Isaías 2:4 dice: "Y juzgará entre las naciones y reprenderá a muchos pueblos". Este pasaje se refiere a un futuro Mesías que traerá paz. La pregunta es: ¿quién juzgará entre las naciones? La respuesta implícita es que es Dios mismo quien lo hará, lo que sugiere una conexión divina con el Mesías.
Isaías 9:6 menciona al Mesías como "Dios fuerte, Padre eterno". Algunos argumentan que este pasaje se refiere al rey Ezequías, pero el uso de títulos divinos para el Mesías plantea serias dudas sobre esta interpretación. La idea de que un rey humano pueda ser llamado "Dios fuerte" es problemática y sugiere una naturaleza divina.
Zacarías 12:10 dice: "Y mirarán a mí, a quien traspasaron". Este pasaje ha sido interpretado en la tradición judía como una referencia al Mesías. La conexión entre el traspasamiento y el Mesías es significativa y refuerza la idea de que el Mesías tiene un papel divino.
Los midrashim y targumim son comentarios y traducciones judías que a menudo interpretan pasajes de las Escrituras de manera que sugieren una naturaleza divina del Mesías. Por ejemplo, el Targum de los Salmos interpreta Salmo 110 como una referencia al Mesías, sugiriendo que Dios habla con su "memra" (palabra), que se puede asociar con el Mesías.
Académicos judíos como Daniel Boyarin y Benjamin Sommer han argumentado que las ideas de encarnación y divinidad del Mesías tienen raíces en el pensamiento judío antiguo. Boyarin señala que entre los judíos del siglo I existían nociones similares a las del Padre y el Hijo, lo que contradice la afirmación de Shapiro de que tales ideas son ajenas al judaísmo.
La evidencia presentada a lo largo de este artículo desafía la afirmación de Ben Shapiro de que el judaísmo no contempla la idea de un Mesías divino. A través de las Escrituras judías, la tradición judía y las opiniones de académicos judíos, se demuestra que existen fundamentos en el judaísmo que apoyan la noción de un Mesías que no solo es humano, sino que también posee una naturaleza divina. Esta discusión invita a una reevaluación de las creencias tradicionales y abre la puerta a un diálogo más profundo sobre la figura del Mesías en el contexto judío y cristiano.
Paste a YouTube link and let Magica create the key takeaways.
Summarize another video